Ha estado encerrado en una fosa de hormigón y se está volviendo loco. ¡Esta fotografía le ha dado la vuelta al mundo del Internet!
Este oso lleva una existencia desgraciada; vive en una fosa de hormigón, totalmente vacía, en muy mal estado, mientras los niños lo observan a través de una reja en la parte superior.
Esta imagen fue tomada en el año 2015 por el fotógrafo Peter Marlow en el Zoológico de Kaliningrado, Rusia. Sin embargo, 15 años después, esta sórdida escena refleja la triste realidad de los zoológicos modernos: El aislamiento y la desolación.
El oso es un animal salvaje que debe vivir en la naturaleza y no en una jaula o una fosa de hormigón. Cualquier esfuerzo que pueda llevar a cabo un zoológico, simplemente no es suficiente para imitar su entorno natural. Estos animales precisan de espacios grandes y compañeros para socializar.
Esta triste imagen nos recuerda que, por desgracia, muchos animales no cuentan con una vida digna mientras permanecen atrapados en los zoológicos, para el egoísta deleite de los espectadores.
